La habilidad que necesitas para hacer un buen truco de magia no es nada fácil, pero estos consejos te ayudarán a perder los nervios del principio y así conseguirás no sólo seguridad en ti mismo sino la capacidad de engañar al resto. Primero que todo tienes que aplicar la lógica y repetir los trucos que vayas a realizar. Sigue un guión establecido y no pierdas el hilo. Repite una y otra vez los movimientos frente a un espejo e incluso equivócate a propósito para ver cómo lo puedes solucionar sin que se note.

Elige el momento perfecto para enseñar tu magia, pero ojo debe ser cuando tú estés preparado y no cuando tus amigos, conocidos o demás gente te lo pida. Es el primer paso para la confianza en uno mismo.

Nunca se te ocurra decir cuál es el truco de la magia. Recuerda que eres un ilusionista y de la ilusión depende parte de tu éxito. Si lo desvelas además de que resultarás aburrido, matarás la ilusión de muchos. La magia no está en lo que se ve sino en el misterio que esconde.

Deja lo mejor para el final: igual que en una película lo más impactante está en el desenlace, pues en los shows de magia igual, el mejor truco debe impactar a todos para dejarles con  ganas de más.

Y lo último que tienes que hacer es valorar tu actuación, evaluar tu trabajo e intentar mejorarlo por si ha habido algún error y quizá empezar a plantearte nuevos números de magia para seguir sorprendiendo.

 

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