Consigue que el caramelo no se te endurezca en la olla siguiendo estos sencillos pasos para que al derretir el azúcar a fuego lento con un poco de agua no se te convierta en una placa dura e imposible de comer. Lo único que necesitas son 200 gramos de azúcar y un vaso de agua.

El primer paso de todos es calentar a fuego lento el vaso de agua en un cazo u olla pequeña y a fuego medio en otro cazo añade el azúcar con 4 cucharadas de agua. Así verás como poco a poco se va formando el caramelo.

El azúcar al disolverse empezará a cambiar de color y hay que vigilarlo para que no coja más temperatura de la normal y se queme. Poco a poco con un guante de cocina ve añadiendo cucharadas del agua que has dejado calentando hasta completar 12 cucharadas.

Durante el proceso ve removiéndolo y mantenlo a fuego lento. Cuando veas que está todo unificado entonces déjalo enfriar y así conseguirás esa textura líquida y cremosa a la vez.

Haz un buen caramelo para el flan

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