El riesgo de engordar al no desayunar cuando te levantas es muy alto. También favorece la aparición de enfermedades, afecta a la memoria y a nuestro humor. Si quieres evitar estos síntomas lo ideal es que te prepares buenos desayunos para afrontar los duros días de trabajo. Puedes elegir comer avena con leche de soja y fruta: lo único que tienes que preparar es la leche; llevarla a ebullición con un trozo de cáscara de limón y canela en rama, le añades 4 cucharadas soperas de avena y deja hervir hasta que se ablande. Luego le añades la fruta que más te guste y edulcorante al gusto.

Hay otras opciones como el huevo cocido con pan, fruta y café y es muy recomendable para los deportista ya que aporta proteínas, carbohidratos, lácteos y vitaminas.

Otro plato perfecto es el queso batido con frutas: no pongas excusas porque el queso batido se encuentra en los supermercados con mucha facilidad y además ya vienen edulcorados. Una vez los hayas comprado y te dispongas a desayunar sólo tienes que añadirle tu fruta favorita y cereales integrales.

El clásico pan tostado con tomate y jamón es el que más triunfa y es tan sencillo como tostar rebanadas de pan integral y untarlos con tomate y aceite, con jamón cocido o con miel. Las tres opciones son válidas y muy saludables. Siempre puedes hacerte tres rebanas una de cada tipo.

Y por último e ideal para finales de semana son las tostas integrales con queso fresco y mermelada: unta las tostas integrales con queso o yogur y ponle por encima la mermelada. Lo puedes acompañar de un zumo de naranja.

 

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