Es necesario saber qué síntomas te pueden hacer ver que tienes complicaciones para digerir los alimentos con gluten. Lo más importante es que si tienes algunos de estos signos acudas al médico para un diagnóstico más preciso. El gluten es una glicoproteína que vincula las moléculas de agua de forma que gelifica los alimentos que se consumen. El primer síntomas de todos  para pensar que puedes ser intolerante son las molestias digestivas que provocan gases, estreñimiento o diarrea.

Si tienes escasez de vitamina A, el cuerpo se encarga de avisarte haciendo que los pelos de la parte trasera de los brazos se te erice. Es importante que te fijes si esto te pasa sin motivo aparente. Es decir; de normal se erizan los pelos cuando te emocionas por algo o empatizas con alguien pero si ocurre sin explicación entonces puedes ser intolerante.

Después de comer es normal que te sientas fatigado, pero si no toleras el gluten y has comida alimentos que lo contengan, entonces el cansancio y fatiga se intensifican.

Los dolores de cabeza y cualquier otro problema neurológico está asociado a las personas celiacas o sensibles al gluten y se debe a que la sangre no llega al cerebro en el estado que debería.

Los desequilibrios hormonales son otro de los síntomas que generan este problema, como la menstruación de forma exagerada, el ovario poliquístico y la infertilidad.

Si has detectado alguno de estos síntomas, lo más oportuno es que acudas a tu médico de cabecera para que te diagnostique y te verifique que realmente tienes sensibilidad A los alimentos con gluten.

Recuerda que siempre hay que acudir al médico

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