Un padre neozelanés ha dado en el clavo de cómo ahorrar con los juguetes de sus hijos. Su hija le pedía a gritos un kart para correr por el jardín, pero ese tipo de juguetes es muy caro, así que su padre cogió cuatro cosas que tenía en el garaje y le construyó un bólido superesónico.

Con un cubo de basura que quería tirar para sustituirlo por uno nuevo consiguió la parte delantera del kart sin necesidad de cortarlo ni agujerearlo.

Una moto de juguete de su hija le sirvió para hacerle las ruedas delanteras, y con un lazo unió las dos partes.

Su hija no podía estar más contenta cuando se subió al coche y vio que podía ir rápido.

Aquí puedes ver el vídeo de cómo lo hizo

 

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