Ser divertido implica tener la capacidad de saber llevar las riendas de tu vida. Ser gracioso implica seguridad en uno mismo y te va a servir tanto en tu vida privada como en la laboral. El dicho de que un hombre si tiene el don de hacer reír a una mujer ya la tiene conquistada, se aplica también a los hombres. Saber bromear, hacer reír o ser divertido son cualidades que muy pocos posen al 100%. Para que aprendas a saber ser divertido hay ciertos trucos y el primero es no tomarse las cosas muy a pecho y reírte de las bromas que te hagan. Es mejor que te vean reír que no enfadarte.

Debes de ser extrovertido, con mucho lenguaje corporal, abierto y simpático aunque no conozcas a la persona con la que estás hablando, tienes que adoptar una postura segura de sí misma, dejando los nervios a un lado. Así lograrás que la gente confíe en ti.

Para bromear con alguien tienes que tener unas ideas claras y no sobrepasarte y ofender. Los chistes o las bromas deben salirte espontáneos y no deben ser forzados.  con un tono de voz alegre y no enfadado y sabiendo a qué persona te estás dirigiendo adoptarás un tono u otro.

Por último siempre debes ser tú mismo sin fingir ni forzar las situaciones. Al serlo desarrollarás otras capacidades que te harán formarte mucho más y entender cómo eres. Sabrás manejar todo tipo de situaciones y no te molestará en ningún momento que alguien no entienda tus bromas.

Con el paso del tiempo dominarás más cada situación y podrás definirte como una gran persona divertida.